Simplemente fútbol
Una gran noche. No cabe duda que San Martín fue el gran protagonista de esta tercera fecha del Torneo de Liguillas.
La goleada por 3-0 ante Alianza Lima en el estadio Nacional dejó como mensaje que sí se puede obtener una victoria jugando al fútbol, plasmando una identidad de juego y brindado un espectáculo atractivo a los que asistieron a esta contienda deportiva. 
 
Lo sucedido en el Nacional es el producto de un plan de trabajo realizado por el comando técnico junto a un grupo de jóvenes comprometidos con este proyecto, asimismo, con los objetivos trazados para esta temporada. 
Desde el pitazo inicial, los santos transmitieron seguridad al tomar la posesión del balón. Mediante los pases cortos y largos, condujeron a la desesperación de los íntimos, quienes solo veían pasar el balón de un lado a otro, sin tener participación con el esférico. Aquella seguridad del equipo del profesor José del Solar se vio reflejada en la ejecución del primer gol (penal) anotado por Cristian Ortiz, quien picó fríamente el balón desconcertando al portero Butrón. Previo al gol, San Martín había generado tres ocasiones claras para abrir el marcador. 
En la segunda mitad, Alianza intentó reaccionar ante el reclamo y desesperación de sus hinchas. Sin embargo, no lograron su propósito por el gran rendimiento de la defensa santa. Los íntimos se arriesgaron al ir con todo al ataque, puesto que San Martín tenía las armas para contragolpear y estirar la diferencia. 
Y fue así como llegó el segundo, con la participación de los recientes refuerzos. William Palacios aprovechó la espalda de los defensores para escaparse con el balón hasta el área rival, sacando un potente remate que fue atajado por Butrón, pero en el rebote apareció Alexis Domínguez para rematar de zurda y ampliar la ventaja de los santos. 
Pese a ir ganando 2-0, el resultado no iba acorde con lo acontecido en el trámite del partido. Hasta que en otro contragolpe protagonizado por Palacios y Domínguez, Araujo le negó el gol a Joel Sánchez utilizando la mano para impedir que el balón ingrese al arco. Debido a esta acción, el árbitro expulsó al defensor y cobró la pena máxima. Joel Sánchez fue el encargado de cerrar con broche de oro rompiéndole el arco a Butrón (3-0). 
Sería injusto elegir al jugador del partido. Es evidente que los que arrancaron y los que ingresaron tuvieron un gran rendimiento. ¡Felicitaciones, muchachos! 
Jefatura de Prensa Club Deportivo USMP
13 de Septiembre del 2016

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